Octubre 1, 2008...6:49 pm

Juan Manuel de la Parra

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Me entero en Microsiervos de que la ha montado buena nuestro amigo Juan Manuel de Prada con su columna dominical sobre el creacionismo…

Yo tiendo a ser comprensivo con los columnistas. Tiene que suponer mucha presión escribir seiscientas palabras cada semana que fijen tu posición sobre uno de esos temas ya tan sobados, y de una forma original y a ser posible ingeniosa. Todo ello ante una potencial audiencia millonaria, y una audiencia real enorme en todo caso porque las columnas las lee, o al menos les echa un ojo, todo el mundo, gracias en parte a esa curiosidad por las opiniones del tío mediático de la foto… Los columnistas y los tertulianos se dedican profesionalmente a una actividad que el resto de los mortales practicamos cuando nos apetece. Ellos le echan más técnica, nosotros más entusiasmo. Nosotros nos lo pasamos mucho mejor que ellos. ¿Os suena de algo?

Dicho esto, a mí este hombre me cae francamente mal, y tengo derecho a que eso me influya precisamente porque es una figura mediática, y es una figura mediática porque se ha cultivado como tal durante años. (Cultivado en el sentido agrícola de la palabra.) Yo soy pro-evolución como el que más, pero me gusta leer a los creacionistas, y no sólo por diversión sino porque creo que hay un punto heroico en eso de permitir a tus creencias que te empujen a darte cabezazos contra el muro, como si fueras una mosca del vinagre (que no un mosquito, Juan Manuel)… Pero a éste no me gusta leerlo, escriba de lo que escriba, por culpa de ese estilo tan poco ventilado que tiene: “Más estupefaciente resulta que tales tergiversaciones gruesas puedan ejercer sobre sus destinatarios una suerte de abducción plácida…” Leyendo esa prosa indigesta a uno le entran ganas de creer en la evolución.

15 comentarios

  • No creo que fuera ésa la intención de Prada, es más, creo que la comunidad escéptica ha entrado a saco contra Prada sin atender muy bien a razones.

    http://cisne.blogspot.com/2008/10/vueltas-con-el-creacionismo-y-juan.html

  • He leído tu entrada con mucho interés. Y me parece que todos tenemos que aprender a reírnos un poco más, de nuestras opiniones y de las ajenas.
    Mira, yo soy un escéptico de esos, un materialista convencido. Pero no veo qué tiene que ver el materialismo con el nihilismo. Quiero decir: la visión materialista del universo, la que heredamos de la ciencia, me resulta más fascinante que la que dan todas las mitologías que en el mundo ha habido. Por supuesto sin mitologías tampoco iríamos muy lejos, y sin poesía, y sin arte, y sin los lazos que nos unen a los demás, y sin toda esa mitad irracional que llevamos (o nos lleva) a todas partes. Pero cuando yo quiero una respuesta a la pregunta “¿de dónde vengo?” voy a la ciencia. Otros van a otros sitios. A mí me da la impresión de que se puede ir a varios sitios porque esa pregunta son muchas preguntas. Para mí la respuesta científica es suficiente, incluso inagotable . Para otras personas no lo es. El problema viene cuando tenemos que sentarnos a hacer un plan de estudios para la ESO. ¿A qué viene recordar en clase de ciencias que “hay otras explicaciones”, como se hace en muchos de los colegios de ese gran país que todos conocemos? No hay otras explicaciones científicas. Hay explicaciones mitológicas, que ya se ven en clase de literatura y que en todo caso los niños reciben continuamente porque van al cine y leen cuentos y si sus padres merecen ese nombre les habrán expuesto a todo eso, y hay explicaciones pseudocientíficas que hay que denunciar porque son una estafa y hacen mucho daño a la ciencia, y los científicos y los aficionados a la ciencia están en su derecho de denunciarlas, aunque esa denuncia en sí misma no sea una actividad científica.

  • En el fondo, el debate está mal enfocado porque, en realidad, a mí lo que diga Prada me la trae al pairo. La verdadera discusión y el motivo por el que escribí esta entrada es por la pregunta que hay más allá de la discusión del creacionismo en los artículos literarios de Juan Manuel de Prada (qué bonito título para una tesis, oiga), sino en la que planteaba más arriba José María: “¿Sólo la Ciencia ofrece herramientas válidas para afrontar la realidad?”. Ahí os quiero ver.

  • sino en la que planteaba más arriba José María: “¿Sólo la Ciencia ofrece herramientas válidas para afrontar la realidad?”. Ahí os quiero ver.

    Para conocer la realidad sí. Es una disciplina con un método de probada eficacia para ello. De hecho, es la única que pretende conocer el Universo sin atarse a los prejuicios humanos.

    Y lo mejor de todo, es la única disciplina que da resultado.

  • Yo no quería abrir un debate, sólo cotillear un poco, pero me alegro de que se haya abierto. Lo malo es que cada vez estamos más abstractos. ¿Qué es eso de la “realidad”? ¿Tenemos que remontarnos a Hume, que era mucho más antipático que Darwin? Me gusta más hablar de la vida (es curioso que yo, el escéptico, diga esto…) Desde luego que equipados sólo con la ciencia, vamos listos en el día a día. Lo pasaríamos fatal… (los de ciencias lo hacemos a veces, nos ponemos muy implacables, es cierto).
    Afortunadamente hay una parte enorme y fascinante del conocimiento que nunca será científico. Por ejemplo, la filosofía de la ciencia. Esa disciplina que lleva decenios preguntándose qué es una afirmación de tipo científico. Popper decía, y a mí me convenció bastante, que una afirmación tiene carácter científico cuando se puede falsear, es decir, cuando se pueden diseñar condiciones bajo las que se pueda mostrar que es falsa. (De la mayor parte de las afirmaciones científicas no se puede demostrar que son ciertas). Si entiendes por “realidad” aquello sobre lo que se pueden hacer afirmaciones falseables en ese sentido, entonces mi respuesta es sí, claro, para eso tenemos a la ciencia, casi por definición. Es posible que las fronteras de esta “realidad” sean difusas, pero para mí el origen de las especies está claramente dentro de este territorio y lejos de esas fronteras, y la respuesta científica, que se está sometiendo día a día al proceso de falseamiento, hasta ahora con éxito, es la teoría de la evolución.

  • Quizá el ámbito de la ciencia sí sea la realidad “falsable”, que no sensible como apuntan ciertas personas. Sí, Prada, va por ti.

    Al fin y al cabo, tenemos matemáticas, ¿no?

    Aunque no creo que haya lugar a estas alturas para debates metafísicos del tipo “¿Existe el alma?”, que a pesar de la riqueza que han aportado al pensamiento humano se han visto superados.

  • Manuel, gracias a tu post he rastreado el otro artículo de Prada. Creo que este tío no dice más que estupideces y que es mejor dedicarse a rebatir a los que muestran algún rastro de honestidad intelectual. Es bueno intoxicarse de literatura, pero este hombre está envenenado. El debate interesante es, por supuesto, qué hace este individuo pontificando sobre temas de los que no tiene ni idea en un medio con esa enorme difusión, y por qué los columnistas que son algo lúcidos no se ocupan de la ciencia o no son lo suficientemente mediáticos.
    Claro que existe el alma, hombre… No nos dejes sin alma, que no podremos enamorarnos ni cabrearnos con los papanatas.

  • “no creo que haya lugar a estas alturas para debates metafísicos del tipo ¿Existe el alma?”

    Este el tipo de cerrazón que critico. Si pensamos así, podemos tirar a la basura los libros de filosofía o arte y dedicarnos todos al agro.

  • Por otra parte, la idea de que la historia -y concretamente, la de las ideas- es de una progresión continua (”se ha visto superado”)… es muy irracional. Y no está comprobada ni su validez ni la posibilidad de su falsación. “No creo que haya lugar” es una expresión voluntarista, de fe, de intuición o de convicción personal.

    Por supuesto que existe espacio para ese debate, siempre que se plantee desde el conocimiento de lo que significa “metafísica”, claro.

    Dicho todo sin acritud -estoy de acuerdo con la crítica a de Prada y con la defensa del método científico; por cierto, oportunísima la referencia a Popper-.

  • Por cierto, hay un pasaje del post que me parece muy bueno: “Yo soy pro-evolución como el que más, pero me gusta leer a los creacionistas, y no sólo por diversión sino porque creo que hay un punto heroico en eso de permitir a tus creencias que te empujen a darte cabezazos contra el muro.”

    Es verdad que, lo mismo que los creacionistas más chalados dan risa, al mismo tiempo tienen un empeño épico, resistiendo mientras el mundo entero se los toma a chacota. Yo experimento la misma sensación con las sesentonas demasiado operadas: por un lado son ridículas, de acuerdo, pero por otro… ¿No es titánico luchar contra el paso del tiempo? Para mí, son grandes heroínas de la posmodernidad.

    Me ha parecido muy ingenioso este fragmento de Juan Manuel, e incluso muy tierno. Enhorabuena.

  • Este el tipo de cerrazón que critico. Si pensamos así, podemos tirar a la basura los libros de filosofía o arte y dedicarnos todos al agro.

    No, esto no es así.

    ¿Sirve el análisis de una pintura, en su vertiente puramente artística y despojada de todo valor antropológico, psicológico, histórico o, ya echándonos al monte, químico, para conocer la realidad? Lo dudo mucho. Del mismo modo, la filosofía, y cuando hablo de filosofía no me refiero a la filosofía de la ciencia, algo que bien podría llamarse metaciencia, no puede tener como objetivo el conocimiento de la realidad partiendo del estudio de la metafísica. Vamos, creo que está bastante claro el porqué.

    Y por otra parte, la vertiente teológica de la filosofía, por mucho que nos empeñemos, no nos conducirá a un conocimiento más profundo de la teoría cuántica; a lo sumo sirve para mantener a un conjunto de personas discutiendo durante siglos acerca de cuál es la interpretación correcta de sus textos sagrados.

  • Muchas gracias José María. Así que me he puesto tierno con Juan Manuel de Prada… quién me lo iba a decir. Supongo que bien mirado puede resultar incluso entrañable. Como un abuelo cabezón que todavía no ha cumplido los cuarenta.

    Es interesante que menciones la posmodernidad porque el paradigma científico es claramente moderno, de hecho su aparición se confunde con la de la modernidad misma… y en cambio lo que define a la posmodernidad es el relativismo, la idea de que todas las interpretaciones del mundo son igualmente válidas, o al menos igualmente dignas de respeto. Sin embargo yo no colocaría a Juan Manuel de Prada entre los héroes de la posmodernidad… o quizás sí, porque para ser héroe de una causa no hace falta creer en ella, como bien muestra tu ejemplo de las sesentonas operadas. Juan Manuel de Prada es un integrista católico, y eso es más bien premoderno que posmoderno ¿me equivoco?…

    Manuel: Yo encuentro esta discusión muy interesante y muy informativa, y sin embargo no es una discusión científica. El análisis de la ciencia no es una disciplina científica. Para mí esto es algo más que un trabalenguas, o una pedantería: uno acude a la ciencia para obtener respuestas, mientras que acude a otras formas de conocimiento para ajustar mejor sus preguntas, por decirlo así. La ciencia es terriblemente efectiva en sus ámbitos pero no puede ayudar mucho a alguien cuya vida afectiva es un desastre, por ejemplo. O a alguien que sólo sabe fijarse en los aspectos técnicos de una obra de arte y no consigue conmoverse con ella. Si nos pasa esto y alguien nos ayuda a abrir los ojos ¿no diremos que nos ha transmitido conocimiento, aunque ese conocimiento no sea sistemático, ni generalizable, ni falseable, ni se pueda reducir a una fórmula?

  • Claro, claro que de Prada es premoderno… Por eso no es una sesentona con los pechos operados y los labios recauchutados…

    Y ya sin bromas, estoy bastante de acuerdo con tu última intervención.

    ¡Un saludo!

  • Yo encuentro esta discusión muy interesante y muy informativa, y sin embargo no es una discusión científica.

    No te digo que no. Pero dudo que te proporcione un mejor conocimiento del Universo, ¿no crees?

    El análisis de la ciencia no es una disciplina científica.

    La filosofía de la ciencia no tiene método, cierto. Se trata más bien de una herramienta

    La ciencia es terriblemente efectiva en sus ámbitos pero no puede ayudar mucho a alguien cuya vida afectiva es un desastre, por ejemplo. O a alguien que sólo sabe fijarse en los aspectos técnicos de una obra de arte y no consigue conmoverse con ella.

    Pero nadie está negando tales cosas. La ciencia tiene su campo de aplicación, es cierto, pero conmoverse con un cuadro o resolver tu vida afectiva no te va a proporcionar las claves para clasificar estratos geológicos o crear hematíes artificiales. A eso voy: existe un límite marcado por la introspección. La conciencia humana dedicada a si misma es rica pero incapaz de extraer conceptos de la realidad.

    Si nos pasa esto y alguien nos ayuda a abrir los ojos ¿no diremos que nos ha transmitido conocimiento, aunque ese conocimiento no sea sistemático, ni generalizable, ni falseable, ni se pueda reducir a una fórmula?

    Habría que definir “conocimiento” ;)

    Pero más allá de eso, sí, supongo que sí. Pero no conocimiento de la realidad natural.

  • Esta discusión ha proporcionado un mejor conocimiento de nosotros mismos, que somos una parte importante de la realidad (creo). Estamos más o menos de acuerdo, en el mismo lado del río, que es la orilla opuesta a la que ocupa el señor Prada y sus argumentos de barra de bar (con todo el respeto para los bares, que también tienen su ámbito de aplicación). Muchas gracias por pasaros y dejar esos comentarios tan interesantes.


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