Marzo 19, 2008

Uno, dos, tres, cuatro, muchos

Cuando empecé a estudiar francés me daba la impresión de que nunca conseguiría llevarme bien con un idioma en el que 96 se decía “cuatro veces veinte más dieciséis”. Me imaginaba que semejante aberración tenía que afectar negativamente al aprendizaje de las matemáticas de los chavales franceses (los belgas francófonos, a pesar de lo mucho [...]