Julio 16, 2008

Portnoy

Recuerdo aquel premio Príncipe de Asturias de las Letras en el que los únicos candidatos en la quiniela final eran Paul Auster y Philip Roth. Yo me he leído un buen puñado de libros de cada uno de ellos. Auster es, desde luego, un narrador prodigioso, pero con los años sus historias se me han difuminado y confundido en la memoria hasta reducirse a una única novela, intrincadísima y muy entretenida, pero sin mucha sustancia, una especie de pim-pam-pum existencial en el que los personajes sólo están ahí para que el azar se ensañe con ellos. En cierto sentido Philip Roth también lleva toda su vida escribiendo el mismo libro, amargo y discursivo, y desde luego sus personajes también lo pasan rematadamente mal, pero la culpa no es del ciego destino sino suya y de sus padres y de Estados Unidos. Leyendo sus novelas uno entiende mucho mejor ese país pero también se encuentra con la parte menos confesable de sí mismo. Por supuesto, el Príncipe de Asturias se lo dieron al menos pornográfico de los dos.

Acabo de leer “El mal de Portnoy”, una de las primeras novelas de Roth, me ha parecido espléndida, como siempre, pero además muy divertida, menos negra que las demás. Viene con un glosario muy interesante en el que uno puede aprender a decir “polla” en yiddish de cuatro o cinco formas distintas.

“En Navidades, cuando no tengo clase y puedo ir a patinar de noche, bajo la luz de los reflectores que iluminan el lago, veo titilar los arbolitos tras las cortinas de los gentiles [...] no es que haya un árbol ostensiblemente alumbrado en cada salón, sino que las bombillitas de colores con anuncios del Cristianismo resaltan los contornos de las mismísimas casas, resulta que los fonógrafos bombean Noche de Paz en las calles, como si fuera -¿no lo es?- el himno nacional, y en los jardines delanteros, cubiertos de nieve, se ven modelos a escala del montaje ése del pesebre… Para revolvérsele a uno el estómago, vaya. ¿Cómo es posible que se crean toda esa mierda? Y no son sólo los niños: también las personas mayores, ahí se las ve, en los jardines delanteros cubiertos de nieve, dedicándoles sus mejores sonrisas a unas figuras de marquetería llamadas María, José y Jesusito de mi vida… ¡Hasta las vacas y los caballos sonríen de oreja a oreja! ¡Dios! El año entero aguantando la idiotez de los judíos y luego vienen las Navidades y hay que aguantar la idiotez de los goyim! ¡Qué país! Luego nos extrañamos de que haya un cincuenta por ciento de majaretas.”

Pues eso.

Junio 28, 2008

In Sicilia fui

Ya he vuelto de mi periplo siciliano. Han sido dieciocho días en total, de los que dediqué diez a asistir a un congreso absurdamente largo, dos a ir y volver, y el resto a flipar con las iglesias y los templos griegos, el Etna y sobre todo los sicilianos.

Me ha pasado un poco de todo. A la ida me perdieron las maletas, a la vuelta me hicieron perder el avión, y durante mi estancia viví, a los dos lados del parabrisas, esa forma tan imaginativa que tienen los lugareños de administrar el tráfico rodado. Mis amigos me habían prevenido contra la idea de conducir en las ciudades, pero yo no estoy seguro que el peatón lo tenga mejor; al menos dentro de un coche hay una estructura que te protege.

Palermo me pareció un sitio encantador, y eso que está medio en ruinas, o quizás fue precisamente por eso. Desde luego las calles tienen una vida que las nuestras han perdido hace tiempo: los mercados, las freidurías, las tabernas, los niños correteando por todas partes…

El congreso fue en Erice, una villa medieval encaramada en lo alto de una montaña, un sitio bonito pero un poco artificial porque parece habitado sólo por turistas, camareros y congresistas. Por la noche no hay nadie en la calle y es imposible no pensar que aquello es un decorado. Y por el día había un montón de matemáticos locos sueltos por las calles, doblemente terrorífico.

Mis consejos: No os compréis la Lonely Planet, es malísima (la información está caducada o incompleta o las dos cosas, apenas hay recogidos sitios baratos para dormir). No os perdáis la subida al Etna, pero la subida hasta el cráter ¿eh? nada de quedarse donde te dejan los autobuses, a menos, claro, que haya una erupción en curso. No perdáis un día en Palermo por ir a Cefalù, a menos que sintáis la necesidad de pasaros una tarde tirados en una tumbona en la playa. Aprended por lo menos las frases más útiles en italiano; eso de que en español se arregla uno es un mito. Probad la repostería y la bollería local. Y procurad que vuestro viaje no coincida con un Italia-España.

Junio 4, 2008

17 hippies y un converso

Recuerdo aquella vez en que mis amigos me llevaron a rastras a la Festa da Carballeira de Zas y conseguí quedarme dormido delante del palco, justo enfrente de los altavoces, mientras actuaba un grupo cuyo nombre afortunadamente he olvidado. (Sí, todo el mundo estaba sentado. No, no había bebido más de la cuenta.) Hace ya muchos años que viví ese momento revelador que acabó de ayudarme a comprender que la música folk no me gustaba y no me iba a gustar nunca, a pesar de mis esfuerzos por ser uno más de aquel alegre grupillo.

El caso es que hace unos días descubrí a los 17 Hippies, y ahora ya no sé qué pensar sobre mis fobias musicales. Son un grupo de alemanes que ni son hippies ni son diecisiete, hacen una música difícil de clasificar pero que según el iTunes es World Music. A ratos suena más celta, otras veces más balcánica, a ratos pop, y a veces (como en esta canción memorable) parece cabaret pasado de revoluciones. En fin, me gustan, qué le vamos a hacer.

Junio 2, 2008

El futuro es multitouch

Resulta que el Windows 7 incorporará tecnología táctil. A los genios de Microsoft les ha aguzado la creatividad la catástrofe continuada del Vista y han decidido que la nueva revolución tecnológica consistirá en prescindir de incómodos periféricos y trabajar directamente con los dedos sobre una pantalla táctil. O sea, básicamente algo que el Guru Jobs ya había profetizado en una de sus apariciones de hace un par de años, y que los usuarios de iPods de nueva generación e iPhones llevan haciendo desde entonces con gran placer.

Refrescadme la memoria. Cuando el ahora medio superado paradigma de las ventanitas y los ratones era a su vez una revolución ¿no había bastante evidencia de que TAMBIÉN se la habían copiado a Apple?

Y entonces ¿por qué la historia ha sido la que ha sido? ¿Por qué no vemos a nuestro alrededor un 90% de usuarios con la manzanita y una pequeña minoría de inadaptados empeñados en usar Windows, resignados a recibir y producir documentos compatibles con el OSX muy a su pesar, y obligados a correrlo de forma virtual en su equipo?

He de reconocer que estoy un poco rabioso porque he tenido que ampliar la RAM del MacBook para que  me aguante el Windows (XP, por supuesto) y, oh Dios mío, he tenido que instalar el Office para intercambiar archivos con gente del trabajo. Lo gracioso es que hoy alguien ha pasado por delante del monitor de mi equipo y ha dicho: ¡anda, qué chulo es el Vista!

Y no, no era el Leopard. Era el Tiger, el sistema operativo de Apple contemporáneo del XP.

Lo que yo decía.

Mayo 29, 2008

Ascensores

Hablando de claustrofobias, ayer me acordé de un artículo del New Yorker sobre ascensores que leí hace unas semanas. Os garantizo que, curiosamente, para encontrarlo apasionante no hace falta trabajar en Otis, ni haber pasado un fin de semana encerrado en un ascensor como el pobre hombre que podéis ver en el vídeo que acompaña el texto, una filmación condensada de la cámara de seguridad. Yo no puedo dejar de ver un hámster… en el artículo se cuenta su historia, el infeliz acabó perdiendo el trabajo a raíz del incidente.

Otra gran película de terror.

(Por cierto. En el artículo se dice que el botón de cierre de puertas del ascensor es de mentira. Que sólo sirve para darnos la ilusión de que controlamos un poco ese cacharro terrible.)

Mayo 28, 2008

El descenso a los infiernos

Los daños del régimen de antivacaciones del que os hablaba en el post anterior sí parecen permanentes. No es sólo que no tienes tiempo para escribir: además tu vida se empobrece de tal forma que también te quedas sin temas. Llevo un mes horrible pero me voy a desquitar. La semana que viene me voy a Sicilia (es por un congreso pero he añadido al lote dos fines de semana y algún día más por ahí perdido, y la peregrinación a Corleone no me la quita nadie).

Estos días me he dedicado a ver películas de terror en mis pocos ratos libres. Es una forma de autolesionarse menos peligrosa que darse cabezazos contra la pared, que era mi primer impulso durante estos días de furia. He visto, por ejemplo, The Descent, de Neil Marshall, y he sufrido muchísimo, os la recomiendo a todos. ¿Cómo es posible que se me escapara esta joya de la claustrofobia y el mal rollo cuando se estrenó en 2005, y sin embargo me haya tragado desde entonces toda una serie de bodrios supuestamente terroríficos y remakes cutres de pelis japonesas? En fin, espero ansioso la próxima del mismo director, Doomsday, que se estrenará en julio.

Mayo 23, 2008

Las antivacaciones

Las antivacaciones consisten en que te pasas trabajando todas las horas de vigilia. Llevo dos semanas en ese régimen. Espero que los daños no sean permanentes.

Abril 29, 2008

La plaga del milenio

Me encanta que me critiquen. Mejor dicho: me encanta que pongan a parir a colectivos a los que pertenezco. Me revitaliza, pone a prueba mis opiniones y mis prejuicios, que no siempre (casi nunca) salen bien parados del ataque. Sé que es una estrategia funesta en términos evolutivos, y que si hubiera nacido Neanderthal mi tendencia a la introspección y a la autocrítica habría acabado conmigo a una tierna edad, pero he tenido la suerte de haber asomado la cabeza en este lugar y esta época decadentes, ideales para que las dudas crezcan sanas y fuertes.

Podría poneros muchos ejemplos de todo esto, entre ellos mi fidelidad a la Cope, por supuesto. El más reciente es este artículo que encontré en Libro de Notas, en el que se califica a los blogs como “la nueva plaga del milenio”. No tiene desperdicio. “Como sabe el 99 por ciento de los blogueros, los blogs apenas sirven para satisfacer su vanidad personal: cada bloguero, según Technorati [...] tiene una treintena de lectores, es decir, la familia más próxima del “autor” y sus amigos de infancia. Nadie más les lee.” Pero leedlo entero, por favor, y leed también la segunda y tercera partes. Por supuesto, el formato del propio artículo, escrito en varias entregas y realimentado con los mensajes que envían los lectores, es terriblemente bloguero. Por supuesto, este fragmento que os he copiado contiene uno de los más burdos abusos de la media aritmética que he visto en mi carrera de profe de estadística. Por supuesto, la palabra “plaga” aplicada a una ocupación que la gente escoge para su tiempo libre recuerda aquello que nos decían de pequeños sobre los peligros de la masturbación. Y sin embargo…

Abril 27, 2008

Más Pullman

Una revisión global de la mitología judeocristiana. Nada menos que eso es la trilogía La Materia Oscura, de Philip Pullman, de la que ya os he hablado aquí. Pero también es una intensa novela de aventuras, llena de personajes memorables, una dura reflexión sobre el verdadero significado del heroísmo y del sacrificio, un análisis de la complicada relación que tenemos con nuestros valores, una valiente visita a las partes luminosas y a las oscuras de nuestros lazos familiares, una historia de amor conmovedora y en las antípodas de la ñoñería,  un estudio fascinante sobre el paso a la edad adulta,  un antídoto contra todos los fanatismos de este mundo, un relato de ciencia ficción sobre mundos paralelos y física de partículas, un tratado de filosofía materialista en forma de novela fantástica. Qué pena que se me haya acabado, y qué suerte tenéis los que aún no la habéis leído.

Abril 21, 2008

No dejes que la realidad etc. etc.

Ya he vuelto de Pamplona, a pesar de la jota. Aún tengo que acabar de sacudirme de los huesos ese frío pirenaico pero ya estoy metido de lleno en la vertiginosa vida coruñesa. Lo digo sin ironía; estos días me he dedicado al recogimiento y al estudio (y a excursiones ocasionales a la caza del pincho). Me pasé el día de ayer en el tren así que pude leerme el periódico con calma para reencontrarme con la actualidad. Los titulares de portada de El País decían: Mariano Rajoy invita a Esperanza Aguirre a abandonar el PP. Mariano Rajoy arremete contra El Mundo y la Cope. El titular interior era algo así como: Mariano Rajoy salta a la yugular de Esperanza etc. etc. Y yo me dije: pero ¿cómo he podido perderme esta carnicería? Después resultó que no había sido para tanto. La culpa es mía por leerme la letra pequeña.